El futbol vive de copas. Sin embargo, uno puede dejar una huella, un legado sin haberse coronado en ninguna competicion. Y Juan Manuel Lillo es un tipico ejemplo de ello. Maestro futboli-stico de Pep Guardiola, quien lo considera ''el mejor entrenador'' de su carrera. Con ensenanzas dentro y fuera del campo, el espanol dejo una marca.