Emmanuel (el protagonista de esta novela), es un hombre tan atractivo como renuente al compromiso. Basa sus relaciones en una conducta hedonista y, para lograr sus fines (que se reducen a la búsqueda del placer) no escatima recursos mi concede impedimentos morales.
Desde joven se ha comportado así, pero la vida le tiene preparada una lección, porque hay conductas cuyas consecuencias son irreversibles, y existen límites que no se debieran rebasar.